La mayoría de los huéspedes llega con ganas de ver un perezoso. Muchos se van hablando de otra cosa: los monos cariblancos que llegaron hasta las mesas, o los monos congo que escucharon mucho antes de verlos. Observar bien la fauna en Manuel Antonio es cuestión de paciencia y de unos cuantos hábitos sencillos. Esa es la diferencia entre ver a los animales vivir su vida y estorbarles.
Quién vive aquí y por qué nada está garantizado
En Manuel Antonio viven tres especies de monos: el pequeño mono tití, el mono cariblanco y el mono congo. A ellos se suman dos especies de perezosos, pizotes, mapaches, iguanas, tucanes y lapas rojas, y el SINAC cuenta unas 352 especies de aves solo en el parque nacional. Nuestra guía de fauna los presenta uno por uno. Hay mañanas en que usted ve muchísimo antes del desayuno. Hay otras en que ve hojas.
Los animales se mueven según el clima, la temporada y la hora. Ningún hotel, guía o tour puede prometer un avistamiento. Desconfíe de quien le prometa un animal específico.
Tome cada avistamiento como un golpe de suerte, no como una tarea por cumplir. Quien baja el ritmo y se queda quieto suele ver más que quien camina rápido buscando un solo animal.
La regla de oro: nunca alimente a los animales
En el parque nacional está prohibido alimentar a los animales silvestres, y el SINAC explica por qué: ciertos alimentos pueden afectar seriamente su salud y cambiar su comportamiento. Los monos que relacionan a las personas con comida empiezan a quitar bolsos y a asaltar mesas. Nuestra guía de los monos lo explica con más detalle.
En ECOTICA, a los que hay que vigilar es a los cariblancos. Llegan en grupos familiares grandes, se acercan muchísimo y van directo al azúcar. El azúcar les hace daño, así que lo mantenemos fuera de su alcance y les pedimos a los huéspedes que hagan lo mismo. Una vez, uno se sentó en el lugar de una huésped en YOLO Social y se tomó su agua con la pajilla. Aquí está la historia completa del cariblanco.
Mantenga cerca el azúcar, la fruta y las bebidas cuando haya monos. Si un cariblanco llega a su mesa, hágase a un lado y deje que nuestro personal se encargue. No intente tocarlo ni perseguirlo.
¿Qué tan cerca es demasiado cerca?
Una prueba útil: si el animal deja de comer, cambia de dirección o se le queda mirando, usted está demasiado cerca. Retroceda y casi siempre se calma.
Apague el flash. Asusta a los animales, sobre todo de noche, y las fotos con luz natural se ven mejor.
Olvídese de la selfi con animales. Las normas de Costa Rica prohíben el contacto directo con animales silvestres, y el SINAC pide a los visitantes no tocarlos.
Hable en voz baja. Los grupos callados oyen más, desde un roce en las copas de los árboles hasta el llamado de un tucán. Cualquier buen guía de nuestros tours de naturaleza le va a pedir lo mismo.
Las mejores horas para observar
La mañana temprano es el momento más activo para muchos animales. Los monos tití empiezan a buscar comida poco antes del amanecer, y las aves se mueven más antes del calor. Varias parejas de lapas rojas anidan en dos palmas reales altas de nuestra propiedad, y temprano en la mañana, a la hora del desayuno, es cuando vuelan buscando comida. Le contamos la historia de sus nidos.
Al final de la tarde, cuando baja el calor, empieza una segunda ronda. Los tucanes se activan más hacia el atardecer. En ECOTICA, la terraza de YOLO Social al atardecer funciona como un observatorio de monos: muchas veces pasan por el corredor de árboles que usan para cruzar la propiedad. Los perezosos se mueven despacio, así que revise el mismo árbol dos veces.
El mediodía es tranquilo. Buen momento para la piscina o un tratamiento en el Jungle Spa. Mal momento para caminar buscando monos.
En esta costa la lluvia suele llegar en la tarde, y muchos animales se quedan quietos durante un aguacero. Una razón más para empezar temprano.
Con guía o por su cuenta
Un guía naturalista lleva telescopio. Ese telescopio es la diferencia entre una mancha café en un guarumo y la cara de un perezoso. Además, mantiene al grupo quieto en el sendero, en vez de acercarse para ver mejor.
Antes de reservar, pregúntele al guía cómo maneja los encuentros cercanos. Los buenos le dirán de inmediato que nunca llaman, alimentan ni atraen a los animales con comida. Si la respuesta es vaga, siga preguntando.
Nuestro concierge puede organizarle una caminata guiada por el parque nacional, sin ninguna presión para reservar nada. Muchos huéspedes pasan una mañana en nuestros diez acres de selva con unos binoculares y vuelven con una lista. Si prefiere que otra persona busque por usted, empiece por nuestros tours de naturaleza. Para entradas y reglas, lea nuestra guía del parque nacional: el parque abre de miércoles a lunes, de 7:00 a. m. a 3:00 p. m., y cierra los martes.
Si tiene binoculares, tráigalos. Son lo más útil que puede empacar para observar fauna, y la mejor manera de dejar tranquilos a los animales mientras los mira.
Pequeños hábitos que ayudan al bosque
- Llévese todo lo que trae, cáscaras de fruta incluidas. Los restos que quedan en un sendero les enseñan a los animales a buscar comida donde camina la gente.
- Deje las conchas y los caracoles en la playa. El SINAC pide no recogerlos.
- Maneje despacio en la carretera entre Quepos y Manuel Antonio. Fíjese en los puentes de cuerda que la cruzan por arriba: están ahí porque por aquí cruzan monos y perezosos.
- No se salga de los senderos marcados dentro del parque nacional. La vegetación junto al camino es hábitat, no espacio extra para caminar.
- Si ve un animal que parece herido, no lo levante. Mantenga lejos a la gente y avísele a un guardaparques, a su guía o a nuestra recepción.
Observe desde donde duerme
ECOTICA está en unos diez acres de selva, a pocos minutos del Parque Nacional Manuel Antonio. Los monos congo, los perezosos, los tucanes, las lapas rojas y las mariposas son parte de la vida diaria aquí, aunque nunca con horario. Los congos se quedan en lo alto de los árboles, y casi siempre se oyen antes de verse.
A veces los animales vienen a nosotros. Un día de lluvia, un perezoso adulto se metió debajo de las mesas de YOLO Social, y Lisa, una de las dueñas, ayudó a llevarlo de vuelta a un árbol grande. Así fue.
Tenemos bungalows privados para dos, suites para hasta cuatro personas y una Grand Master Suite para seis, así que hay espacio para parejas y familias. El desayuno empieza a las 6:00 a. m., a tiempo para ver las lapas, y el Jungle Spa está junto a la piscina, frente al bosque, para las horas de más calor.
Escríbanos antes de venir con sus preguntas sobre guías, transporte o qué habitación le conviene a su grupo. Nos gusta responderlas. Cuando esté listo, consulte disponibilidad y tarifas y reserve directo con nosotros.